Después de haber vivido en Madrid, Oporto, Murcia y Alicante; he vuelto a Burgos donde he montado mi cuartel general dedicando todo mi tiempo a la construcción de equilibrios y desequilibrios visuales, táctiles y sonoros. Con ellos expreso mis preocupaciones, mis miedos, mis alegrías. Comparto e invito a sentir a otras personas mi interior y lo que para mi es especial, no desde un punto de vista egocéntrico sino como un colaborador de su felicidad, puesto que el tiempo me ha ido demostrando que lo que para mi es interesante para algunas personas también lo es, produciendo un intercambio, provocando un sentimiento de utilidad, la emoción más satisfactoria que tengo como creativo.